Día de la tierra: el cambio viene de dentro


 
 

 

Día de la Tierra. No sé cuantas conferencias sobre el clima fallidas. Políticos que miran hacia un lado. Gigantes de la industria que siguen contaminando como si esto no fuera con ellos. Como si hubiera un planeta B al que ir cuando hayamos diezmado este.
 
Hace ya muchos años yo trabajaba en una ONG que entre otras cosas presionaba a gobiernos y empresas para que cambiaran las cosas. Era un trabajo de incidencia institucional excelente, a todos los niveles, dentro y fuera de España. Trabajábamos junto con otras afamadas organizaciones no gubernamentales y asociaciones para que por ejemplo se llegaran a acuerdos vinculantes en las COP (Conferencias sobre el clima que celebran las Naciones Unidas periódicamente). A pesar de los esfuerzos, los pasos que dábamos eran de hormiguita.
 
Durante esa época me llenaba de tristeza y estrés contemplar los datos negativos que día a día nos llegaban. Hasta que mi visión cambió para volverse más positiva. El cambio tiene que venir desde dentro. Somos nosotros, los ciudadanos, los que tenemos que cambiar nuestros hábitos de consumo para cambiar el mundo. Una vez estemos listos nosotros, presionemos a los que están arriba para que hagan las cosas como deben.Y no es una aspiración hippy-utópica. Os explico por qué pienso así.
 
Hay que seguir presionando a gobiernos, empresas e instituciones para que las cosas cambien. Claro que sí. Pero en el fondo es una cuestión cultural, cultural-global, de cómo entendemos los humanos las cosas. Ellos (los que mandan) no cambian porque culturalmente está aceptado que las cosas sigan como están, así que también depende de nosotros (sociedad) forzar ese cambio de paradigma dentro de nuestras propias vidas. Con nuestro ejemplo. Sé que muchos diréis: el hecho de que yo recicle o me haga vegetariano no cambia nada. Pues sí que cambia. Una población es una suma de individuos, como tú y como yo. Con unos hábitos determinados. Si esa población a través de sus gestos, de su manera de actuar y ver la vida, de sus hábitos, logra un cambio significativo, habremos logrado un mundo.

 

Finlandia importa basura


 
Un ejemplo muy claro que ilustra lo que acabo de contar. Finlandia importa basura. Como lo lees. Este gélido país del norte de Europa no solo no produce desechos; ha llegado a tal punto de eficiencia en la gestión de sus residuos que necesita importar basura para poder generar parte de su energía. Sus habitantes, educados en el civismo y la solidaridad, tienen tremendamente interiorizado un eficaz sistema de reciclaje. Quizás me digáis: siii pero es que Finlandia es un gran productor de petróleo; pero lo que quizás no sepas es que Finlandia prácticamente se auto abastece con energías renovables. Éste es un claro ejemplo de como el futuro medioambiental de un país pasa por la colaboración de sus ciudadanos.
 

 

 ¿Qué puedes hacer tú?


 
1. Recicla. No hace falta que profundice sobre este tema ¿verdad?
 
2. Consume con cabeza. Necesitamos cosas para vivir, eso está claro, pero antes de comprar algo piensa detenidamente si de verdad lo necesitas. Por ejemplo, si compras moda, compra básicos que te duren siempre y que sean combinables. Siempre que puedas, apoya lo hecho en España (sé que es difícil, sobre todo con la moda)
 
3. Consume alimentos de proximidad. Intenta comer productos de temporada y que provengan de productores locales, o lo más cercanos posible. Las verdulerías suelen abastecerse de producto local y siempre viene en la etiqueta, pregunta a la tuya de confianza.
 
4. Asegúrate que los productos que consumes y que eventualmente desechas no tengan elementos contaminantes, ya que dichos componentes contaminan el medio ambiente. Evidentemente, esto será dentro de nuestras posibilidades, ya que de momento no se me ocurre un sustituto para determinados productos de limpieza, por ejemplo. Pero un buen sitio por donde empezar es la cosmética natural: los cosméticos naturales usan materiales biodegradables respetuosos con el medio ambiente.
 
5. Reduce el consumo de carne. No te digo que te hagas vegetariana o vegana si no lo deseas, pero en la medida de lo posible intenta reducir la ingesta semanal de carne. El consumo de carne es conocido por ser uno de los principales causante del cambio climático. Hay un proyecto muy interesante impulsado por la familia McCartney (sí, el de los Beatles) que se llama Meat Free Monday, que básicamente dice que si la población mundial decidiera no comer carne al menos un día a la semana (los lunes por ejemplo) el efecto sobre el clima (positivo, se entiende) sería brutal. Yo tengo el libro de recetas, the Meat Free Monday Cookbook, y es una pasada lo ricas que están. Las fotos están hechas por la hija mayor de Paul McCartney, Mary, y famosos como Kevin Spacey o Vivienne Westwood han participado con sus recetas
 
 
 
6. Aunque el cambio se puede gestar en nosotros, necesitamos apoyo institucional. Empieza por proponer medidas a tu ayuntamiento. Cada vez están más dispuestos a la participación ciudadana.
 
 
 
No tenía pensado hacer este blog post, pero me puse a escribir y me salió de carrerilla. Creo que este tema lo tenemos muchos de nosotros muy dentro y es importante que salga de vez en cuando. Gracias por haber llegado hasta aquí y si tienes cualquier comentario puedes dejarlo mas abajo.

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