Por qué debes seguir llevando una flor en la cabeza


 

La flor roja que llevo en el pelo me la compré en Londres hace diez años. Durante mucho tiempo me la ponía todo el tiempo, incluso para ir a trabajar. Poco a poco, conforme pasaban los años, la fui arrinconando: demasiado infantil, demasiado vistosa ¿Quién me creo que soy? ¿una quinceañera? Casi sin darme cuenta mi estilo a la hora de vestir, de maquillarme se ha ido conteniendo, moderando según los patrones de lo que debe ser. 

Una mujer hecha y derecha no debe llevar ciertas cosas ¿Calcetas? Venga por favor, que no eres Pipilastrum ¿sombra de ojos azul? Tus años de Liza Minelli pasaron, querida. Manera de vestir que formaban parte de lo que yo era, de cómo me sentía, fueron difuminándose, mutando a un estilo más suave, más acorde a lo que se esperaba de mi. Este cambio no tenia nada que ver con que me sintiera más triste o gris, sino más bien con una madurez mal entendida. También influyó el hecho de que ya no viviéramos en una gran ciudad, donde no importa cómo vistas: siempre habrá alguien más estrafalario que tú. Todo está permitido, nadie te va a mirar raro. Nadie te va a juzgar. Ay, en Elche eso no ocurre. En las ciudades pequeñas todo es más uniforme, como es lógico. Y si resaltas un poco, atente a las consecuencias.

Todo lo que acabo de contar hace que perfiles tu estilo hacia horizontes más calmados pero que, al menos en mi caso, no responden al 100% con lo que eres.

Resumiendo. cuando alcanzas cierta edad hay ciertas cosas que ya no puedes seguir haciendo. O llevando. O sintiendo. Pues no. Mentira cochina

Aquí te enumero un par de razones por las que deberías seguir haciendo lo que te da la gana.

  1. Cuanto más mayor eres, más plena estás. Una de las cosas que nos impiden seguir haciendo lo que queremos hacer es que ya no nos creemos merecedoras de ello. Por la edad, por los convencionalismos, por el qué dirán. Siempre hay un pepito grillo maligno para decirnos que si tenemos el complejo de Ana Obregón (Sorry, Ana :-) o que si ya no estás para estos trotes. Pero piensa una cosa. Cuanto más edad tiene, más vivida estás. Eres como un jardín que cada año que pasa está más lleno de flores, plantas nuevas germinan, otras se marchitan, brotan nuevos esquejes. Cada vez estás más llena de todo, eres más intensa, más vivida, más tú ¿cómo nos vas a ser merecedora de seguir tu propio estilo?
  2. El qué dirán es un quita-energías. Manda a tomar por mocho el qué dirán. Hablo por mi. Siempre he sido la reina del “qué va a pensar de mi la gente” y es mi lucha diaria desde toda la vida del señor intentar que no me afecte. He hecho progresos durante estos años, pero -fuck- me quedan todavía años luz de trabajo. Si a ti te pasa lo mismo, te propongo que solo por hoy pases de lo que pueda pensar la gente. Solo un día sin mortificarte. Seguro que a la mañana siguiente te sientes cargadísima de energía y con fuerzas para comerte el mundo. Y es que estar esperando que los demás aprueben lo que hagas es un chupa-energías, te deja exhausta.  Yo también lo voy a probar. ¡Luego me cuentas!

Seguro que a ti se te ocurren mil razones más. Me encantará leerlas en los comentarios de más abajo :-)


2 comments


  • Alexandra López Capitelli

    Ese es el espíritu, PEtitetoile! ;-) Gracias por tu comentario


  • PEtitetoile

    Jajajaja! Hoy mismo salgo de Londres para Elche con unos shorts que casi devuelvo por lo mismo que explicas en tu artículo, pero dentro de la maleta están: a mi me encantan y punto!


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