Limpieza facial diaria o cómo rentabilizar al máximo tus productos beauty


         

Zoraida Gil, product manager en Vera & the birds

 

Si te saltas una correcta limpieza facial, estás tirando tu dinero a la basura.

Leemos las mejores editoriales de belleza, seguimos de cerca las cuentas de Instagram que nos educan sobre cuidados de la piel, activos estrella en las formulaciones de los productos más TOP, siempre estamos dispuestas a probar nuevos productos de nuestras marcas fetiches, en definitiva, estamos al día de todas las novedades cosméticas y somos unas “entendidas” en la materia, así que cuando compramos nuestros imprescindibles de belleza lo hacemos con mucho conocimiento de causa y damos con los productos perfectos. Sin embargo, de nada sirve aplicar los mejores cosméticos en nuestra piel si no la hemos preparado adecuadamente con anterioridad, ¿obvio? No lo es tanto. Todavía encontramos que existen muchas dudas con respecto a este paso de obligado cumplimiento, ¿por qué es tan importante?, ¿cuándo la debo realizar?, ¿cuántos productos debo utilizar? Sigue leyendo y te despejamos todas tus dudas, si las tienes... ;)

 

 ¿Por qué es tan importante este gesto?

La piel posee una valiosa función barrera que aísla de agresiones externas al resto del organismo. Éstas van desde las producidas por elementos mecánicos como el viento, a otras como la contaminación, la radiación ultravioleta o sustancias agresivas con las que entramos en contacto a diario. En ocasiones la función barrera se puede ver comprometida por diferentes causas como una inadecuada higiene facial, deshidratación o una patología concreta como la dermatitis atópica. Por ello, realizar pequeños gestos como la limpieza facial, ayuda a la piel a cumplir con su función de manera más efectiva, y esto se traducirá en una piel más luminosa, uniforme, rejuvenecida y en definitiva más saludable.

 

¿Qué impide tener la piel del rostro libre de impurezas?

A lo largo del día diferentes sustancias se van acumulando en nuestro tejido cutáneo como exceso de sebo, sudor, polvo, contaminación, maquillaje y otros productos cosméticos que aplicamos en la piel durante el día como la protección solar. Pero no solo ellos, las células que conforman las distintas capas de la piel se van regenerando y en ciclos de aproximadamente 28 días, el estrato córneo, la capa más externa de la epidermis, se regenera por completo. Las nuevas células se van abriendo camino desde las capas internas hasta el exterior.  Es por ello que a menudo escuchamos hablar de pieles o células muertas que se acumulan en esta parte del tejido cutáneo y, que si ayudamos a una correcta eliminación a través de la limpieza, estaremos haciendo un favor a nuestra piel permitiéndole transpirar mejor y reencontrar el equilibrio perdido.

 

¿Mañana o noche?

La recomendación general es en ambos momentos, pues la piel acumula diferente suciedad a lo largo del día. Por la mañana es importante lavar la cara para eliminar el exceso de sebo y sudor que se produce por la noche y los productos que aplicamos en el rostro antes de irnos a dormir como sérums, contorno de ojos y cremas de noche. Por la noche debemos eliminar el polvo, contaminación, maquillaje y productos cosméticos aplicados durante el día como la protección solar. ¡Es importante incluir la piel del cuello y escote! A menudo son los grandes olvidados y debemos recordar que sobre ellos también aplicamos nuestros productos favoritos.

¿Cuántas veces me puedo lavar la cara? Debemos tener en cuenta que nuestra piel es como la mayoría de los gatos, no le gusta el agua. Es por ello que debemos limitar el número de veces que lavamos el rostro al día, pues un exceso de agua podría ser contraproducente y dañar el manto lipídico de la piel, producir deshidratación, sequedad y tirantez. Debemos prestar siempre atención a nuestro tipo de piel y utilizar los productos más adecuados según su condición. Esta atención se debe hacer extensiva a cómo reacciona la piel antes los lavados y los productos utilizados. Dos veces al día es una norma general, pero dependerá de cómo reacciona nuestra piel.

 

Pues vale, limpiamos la piel, ¿con qué? ¿cuáles son los pasos que debo realizar? ¿cuántos productos utilizo?

Depende del momento del día. Por la mañana es suficiente con utilizar un producto limpiador, con tensioactivos suaves y efectivos como la Mousse limpiadora de Vera & the birds, formulada con un surfactante no iónico que respeta el equilibrio natural de la piel y que es apta para todo tipo de pieles, incluso las sensibles, es una opción perfecta para pieles mixtas y grasas. Si los poros dilatados son un problema para ti y tiende a acumularse mucha suciedad en su interior, te recomendamos acabar con un tónico facial, que ayude a mejorar su aspecto.

Por la noche, si llevamos maquillaje es importante retirarlo primero, ¡esto es sagrado! (En serio, no te vayas maquillada a la cama, a la larga este hábito hace estragos en la piel). Para ello se puede utilizar un agua micelar como el Gel micelar de Vera & the birds (agua micelar con textura gel) aplicado con la ayuda de un disco desmaquillador y mejor si es reutilizable, pues conseguiremos ahorrar y contribuiremos a cuidar del planeta ;). Puedes utilizar estos discos. En el caso de maquillajes waterproof o de larga duración puede ser necesario utilizar un producto de base oleosa para retirar toda la cantidad de maquillaje. Si tienes dudas acerca de cómo utilizar un agua micelar, te recomendamos que leas GEL MICELAR: QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE

         

 Si hemos utilizado un agua micelar, con tensioactivos suaves y que no necesitan aclarado, no es necesario que lavemos la cara después con un producto de textura jabonosa, la piel agradece que no la estemos friccionando con distintos productos, y accesorios como toallitas o discos innecesariamente. Sin embargo, si has usado productos que requieren aclarado o sientes que necesitas lavar la cara con un producto de textura espumante, te recomendamos que elijas fórmulas syndet que son menos agresivas para la piel que un jabón como nuestra Mousse limpiadora para una completa higiene. Puedes utilizarlo después de usar el agua micelar y terminar con el tónico como en la rutina de día.

Esta es la rutina de higiene facial diaria que te recomendamos, sin embargo, para completar el proceso y proporcionar a la piel el mejor cuidado posible, es necesario exfoliar el rostro una o dos veces por semana, para ayudar a la piel a deshacerse de las células muertas que se acumulan en su superficie y conseguir que esté en mejores condiciones para absorber los productos aplicados con posterioridad. Por último, para conseguir un acabado perfecto y darle a nuestra piel todos los mimos y atenciones que necesita, te recomendamos que al menos una vez a la semana apliques una mascarilla purificante para conseguir una limpieza más profunda, unos poros visiblemente más reducidos y un efecto detox.

 

         

¿Cómo realizar la limpieza?

Según las características de cada producto, la limpieza se realiza de distinta manera:

  1. Con Gel micelar o leche limpiadora: aplicar con los dedos realizando un masaje para después retirarlo con la ayuda de un algodón o disco desmaquillador. Otra opción es aplicar el producto sobre el disco directamente y realizar la limpieza con movimientos circulares ascendentes.
  1. En el caso de productos que hagan espuma, como la Mousse limpiadora de Vera & the birds: con el rostro previamente humedecido, dosificar uno o dos pufs en la mano y repartirá continuación la espuma por todo el rostro, realizando un agradable y suave masaje con movimientos circulares. Una vez se haextendido bien y masajeado, se aclara con agua fresquita o tibia. ¿Sabes qué? Aunque sea textura mousse se trata de una fórmula sin jabón, que respeta el equilibrio natural de la piel y evita tiranteces y disconfort. ¡Es apta incluso para pieles sensibles!

 

Una vez que tenemos la limpieza facial controlada y nuestra piel más limpia que una patena, es el momento de mimarla y recompensarla tras este proceso con una buena hidratación. Ahora la piel está preparada para recibir todos los activos que cuidadosamente has seleccionado para ella y que los va a recibir con los brazos abiertos. Por ello, para terminar tu ritual de belleza aplica siempre una crema hidratante que se adapte a las necesidades de tu piel y al beneficio buscado. ¿Por la mañana? Una buena crema hidratante que ayude a mejorar el factor de hidratación natural de la piel como la crema de día de Vera & the birds. Por la noche aprovecha que el organismo se repara y dale a tu piel un chute regenerante extra, que haga un efecto boost para una piel alucinante por la mañana. La crema regeneradora Vera & the birds con ácido hialurónico cumplirá a las mil maravillas con ese fin.

TIP: ¿quieres ver unos efectos todavía más acentuados? Aplica antes de las cremas un sérum que potencie los efectos de éstas como el Sérum antipolución para luchar contra los radicales libres, responsables del envejecimiento cutáneo.

 Zoraida Gil es product manager en Vera & the birds


2 comentarios


  • Sandra

    Hola, buenos días! Estaría interesada en comprar algunos de sus productos, estoy embarazada y no se si hay alguno que tenga algún componente que no pueda usar, un saludo espero su respuesta.


  • Antonia

    Hola! Me encantan sus productos, la presentación es hermosa, las felicito. Tengo una duda a ver si uds pueden ayudarme: tengo 59 años y mi piel con la menopausia ha cambiado mucho, tengo la piel seca por lo que no me la exfolio pero pienso seria necesario. Creen puedan darme un consejo al respecto? Gracias


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