Cómo llevar mascarilla afecta tu piel y qué puedes hacer al respecto

 

Muy a nuestro pesar, las mascarillas llevan ya un tiempo entre nosotros y todavía estarán bastante tiempo más. Es una medida necesaria: nos protegen y ayudan a contener la la propagación del virus pero que provoca un sinfín de molestias a nuestra piel. Por suerte, podemos poner medios para paliar los efectos que provocan en nuestra piel, teniendo unos cuidados adecuados y usando cosmética ‘mask-friendly’.

 

¿Cómo afectan las mascarillas a nuestra piel?

Al órgano más extenso de nuestro cuerpo le está pasando factura el estado de alarma. A los efectos psicológicos de la situación se le suma la mala alimentación, falta de ejercicio, los lugares cerrados y mal ventilados. Y la mascarilla es la guinda en el pastel, empeorando visiblemente toda la zona que está en contacto con ella. Al fin y al cabo, una mascarilla es un elemento sintético que ha de estar en contacto con nuestra piel muchas horas al día. Y poseen además un acabado rugoso que favorece la aparición de dermatitis, acné, rojeces y sequedad.

 

Mascarillas + calor = death combo

Si a nuestra piel ya le iba regular con las mascarillas, súmale el calor que comienza a apretar en casi toda la geografía española. El área del rostro que está en contacto con la mascarillas, al estar muchas horas en un micro-clima húmedo y cálido puede desarrollar más problemas de los que tendría en una estación más amable. Estos picores, granitos y demás molestias que mencionamos antes pueden agravarse y además sumarse otros ‘invitados’ como la proliferación de hongos y bacterias.

 

Qué efectos tienen según tipo de piel y su solución 

Todas las pieles sufren con el uso de las mascarillas ya que su ecosistema se ve alterado de golpe y es preciso repararlo para que vuelva a la normalidad. Sin embargo, hay algunos tipos o condiciones de piel que se resienten más con su uso y hay que poner especial atención en su cuidado. Hacemos un repaso de ellas.

 

Piel seca

El calor y las mascarillas provocan que el delicado equilibrio grasa-agua se rompa en las pieles secas y la proporción de lípidos disminuya considerablemente. Este tipología se reseca todavía más, acentuando la sensación de tirantez y favoreciendo incluso la aparición de descamaciones. Si tu piel es seca, dale nutrición a tope con productos que contengan aceites muy emolientes y reparadores: aceite de jojoba, aceite de almendras dulces, aceite de aguacate. Sigue esta rutina para pieles secas, ahí encontrarás los productos que mejor te pueden ir.

Truco: Usa el Aceite facial antioxidante a modo de mascarilla nocturna. Aplica dos pulsaciones por todo el rostro y cuello, masajea suavemente y deja que su potente acción repare tu piel mientras duermes.


Piel grasa o con tendencia acneica

Si este es tu tipo de piel, tendrás que ser disciplinada con la limpieza para evitar la aparición de espinillas y un exceso de grasa. El carbón activado vuelve a ser tu mejor amigo, usa el Active Charcoal facial soap mañana y noche para limpiar tu rostro y la mascarilla negra ocasionalmente. 

Las texturas fluidas, frescas y cero grasas son las que deberás elegir para hidratar tu piel. E incluye activos con acción astringente y que ayuda a reducir imperfecciones como la corteza de sauce blanco, presente en el Gel hidratante para pieles grasas. Consulta toda la rutina para pieles grasas aquí.

Truco: Aumenta tu momento mascarilla de carbón activo de una a dos veces por semana. 

Piel mixta

En realidad no es un tipo en sí mismo, sino la combinación de dos o más tipos de piel. Tenderá a desequilibrarse con más facilidad con la combinación de mascarilla y calor. Las áreas más grasas producirán más grasa y las más secas se resecarán más. 

Como en el resto de tipologias cutáneas, hay que reequilibrar, proteger y restaurar la barrera cutánea. Antes de ponerte la mascarilla, hidrata bien la zona con una crema para pieles mixtas, que ayude a mantener un nivel óptimo de hidratación, a equilibrar y calmar la zona. Cuando la retires, lava bien la zona con un producto suave y vuelve a hidratar.

Tip: Antes de ponerte la mascarilla, aplica en tus zonas más secas una gota de Aceite facial antioxidante, creará una película invisible que protegerá la zona y evitará la aparición de irritaciones 

 

Piel sensible

No es una tipología, sino una condición de la piel y nos trae de cabeza a más de una por aquí. Se caracteriza por ser una piel que reacciona fácilmente a las agresiones externas y cuya barrera cutánea  es débil y con tendencia a comprometerse más habitualmente que una piel no sensible. Si en condiciones normales ya es muy reactiva, con el aumento de las temperaturas y el uso de las mascarillas, los síntomas de las pieles sensibles se agravan considerablemente. 

Es fundamentar proteger la barrera cutánea para que no se deteriore, hidratando muy bien el área y usando activos calmantes como la caléndula, presente en la crema hidratante de pieles mixtas. El aloe vera, base en gran parte de nuestros cosméticos, es un potente hidratante que ademas contiene mucílagos, una sustancias que crean una película protectora sobre la piel. 

Tip: Evita las exfoliaciones durante un tiempo. Una vez a la semana, aplica nuestra mascarilla nutriritva. Limpia tu rostro con un producto no agresivo y a poder ser que no precise enjuague (leave-on)

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