Cinco cosas que hacer con tu tiempo este verano


Te escribo desde el porche de casa, mi espacio temporal de trabajo. Hace algunas semanas nos vinimos al campo y los días afortunados los trabajo desde aquí. Mi escritorio es un porche fresquito y mi salvapantallas un jardín besado por el sol. Menudo privilegio, lo sé. No sé qué tienen los rayos del sol (vitamina D, quizás, Alex?) que te meten un chute de energía en el alma. 

El verano tiene una función super clara: es un cortafuegos entre la primera mitad del año y la segunda. Es más, no sé si a ti te pasa pero para mi el año no empieza en enero, ¡empieza en septiembre! Quizás nos pasa por los eternos veranos infantiles, que han dejado mella en nosotras ¿os acordáis? Tres meses de desconexión total en los que vivías toda una vida dentro de una vida. En un verano eras capaz de enamorarte y desenamorarte tres veces seguidas, cambiar de amigos dos veces y aprender una jerga nueva. Al acabar el verano volvías al cole habiendo vivido mil aventuras y te sentías capaz de todo ¿te acuerdas? 

Pues bien, es hora de que volvamos a dotar al verano de su sentido original. A pesar del calor, a pesar del poco tiempo para nosotras o de que tengamos apenas dos semanas de caca. Es hora de que el verano vuelva a ser un carga pilas y no aquello que ocurre entre junio y septiembre. A mi se me olvida constantemente, Soy quejica por naturaleza y tiendo a dejarme llevar por las incomodidades de una situación. Así que he apuntado algunas cosas que quiero hacer este verano para sacarle todo el partido posible ¿Me acompañas?

 

1. Perder el tiempo 

Perder el tiempo, si sientes que tienes que perderlo. Que para algo más que para achicharrarse tiene que existir el verano ¿no? En verano estoy preparando lo nuevo de vera and the birds para la vuelta del verano, pero también estoy siendo benévola conmigo si de vez en cuando tengo un día tonto o si en algún momento me siento menos productiva. No pasa nada, ya vendrán días en los que darás el 100%, como sueles hacer, porque eres estupenda. No va a haber un apocalipsis zombie si bajas la guardia un poco. O porque te dejes una tarea a medias. O porque llores un pelín o un muchín. Como dijo Lucia Be, a la que sigo con fruición desde el principio de los tiempos y me ilumina con cada post, “sé un poco maja contigo anda”. Y es cierto, tan empeñadas estamos en estar a la altura de lo que se espera de nosotras, que nos olvidamos de nuestro bienestar. Y para estar bien con el mundo primero hay que estar bien con una misma, quererse y mimarse. 

2. Leer

Y no me refiero a ensayo (que también) Lectura de verdad, veraniega, de hamaca y granizado. De esa absorbente como ella sola, que ya puede pasar por delante una carroza del Orgullo que ni te vas a enterar. Es fácil perder el hábito de la lectura, a ver quien es la guapa que se pone a leer a las once de la noche cuando has acabado de acostar a los peques y recogido la cocina. Es una costumbre fácil de perder pero también es fácil de recuperar y no hay mejor momento que el verano para ese propósito: estamos naturalmente más predispuestas y relajadas. 

 

 

 

Mis lecturas imprescindibles de verano

Hago un pequeño inciso para recomendarte el libro que ocupa mi mesita de noche. Hace un tiempo Patriciatedatiricia recomendó una serie que me tiene enganchadísima, pero a un nivel insospechado: the Handmaid’s Tale. Si no la conoces ya estás tardando en ver todos los episodios del tirón. El caso es que la serie está basada en el libro homónimo de Margaret Atwood, escritora a la que tenia muchas ganas pero que nunca había tenido la ocasión de leer. Si la serie es increíble, te puedes hacer una idea de cómo es la novela. Se trata de un presente distópico aterrador en el que Estados Unidos haga sido reemplazado por un Estado ultrarreligioso y extremo y las mujeres están sometidas por su régimen totalitario y tratadas como receptáculos para concebir. Ahí queda eso. Novelita ligera de verano :-P

Venga y si no te puedes resistir y quieres ensayo, te recomiendo que leas a Ken Robinson. Este estandarte de la educación creativa propone un nuevo marco para la educación basado en la creatividad. Yo me estoy leyendo “The Element” (El Elemento en español). Pocas voces del sector hay mas reveladoras que él y es tan guay lo que dice que merece post aparte.

3. Hacer helado

No se me ocurre plan más delicioso y veraniego. Y que no te tomen el pelo: no hace falta que te compres heladera. El truco para que quede cremoso es que el lácteo que utilices sea graso, por ejemplo un yogur griego le iría genial. Usa fruta de temporada (¿unos melocotones maduros?) y poco azúcar y encima será un postre saludable. 

En este blog de cocina que sigo y me encanta encontrarás las reglas de oro para hacer helado casero sin heladera. 

4. Hacer actividades con los peques

El día puede tener muuuuchas horas cuando los niños están de vacaciones, así que para no desesperar lo suyo es planificarse. Una semana bien surtida de actividades es clave para estar todos bien entretenidos y felices. Y es que todos necesitamos saber a qué atenernos, los niños incluidos. Ojo, no estoy hablando de planificarles el ocio, porque así solo conseguiremos hacer niños que no saben entretenerse solos y que se aburren a la mínima. Estoy hablando de encontrar el equilibrio entre el juego libre y una serie de actividades planificadas para que tengan una cierta rutina y estén motivados. (Esto es solo una opinión, a mi me funciona, quizás a ti también)

Ahi van algunas ideas: 

bored jar

  • Bote “Estoy aburrido”. Esta idea la encontré en Pinterest y es fantástica. Necesitarás un frasco de cristal, tijeras, rotulador y cartulinas de colores. Recortáis varia tiras de cartulina de varios colores y escribís una actividad en cada una de ellas. Por ejemplo: “plantar una semilla en un bote” o “Hacer una coreografía”
  • Pintar en familia el libro de colorear Vera and the Birds. Lápices de colores, ceras o acuarelas ¡todo vale! Pintad juntos una de las láminas y cuando acabéis podréis colgarla en la habitación del/la artista ;-)
  • Youtube también es una fuente inagotable de actividades para niños. Hay canales de manualidades infantiles que son una pasada, como éste que se llama “Hoy no hay cole” y a Vera le apasiona porque su fuerte es que los niños hagan cochinadas y experimentos del tipo de mezclar leche y coca cola para ver cómo la leche se cuaja ¡Puaj!

  

5. Viaja, aunque sea a la vuelta de la esquina

 

 

Una visita a un pueblo de montaña puede ser mas beneficioso que cruzarte los alpes. Dímelo a mi que me he liado a la cabeza y me voy diez días a los Dolomitas con mis hijas de cinco y un años. La pequeña en cuanto sube al coche ya está protestado y la mayor al cabo del par de horas ya esta preguntando que cuando volvemos. Viajecillos por aquí cerca o lugares lejanos, en realidad lo importante es cambiar de aires para volver renovada (o lo más renovada posible).

Esto es lo que yo voy a hacer con mi Verano. Espero que hagas tú lo propio con el tuyo y vuelvas en septiembre con ganas de darlo todo ¡Nos vemos!


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