Cinco beneficios que aporta la escritura


Deja de dibujar y ponte a escribir

Primer día del año. Alex se dice a sí misma que esto no puede ser, que tengo que escribir más, sobre todo el blog que lo tengo abandonado, que parece mentira, con la carrera de periodismo hecha y pasan las semanas y apenas escribo unas líneas al día y la mitad son whatsapps. Así nace el propósito de Año nuevo número 2, “Escribir más” y nace a medio gas y medio tuerto porque estamos casi a finales de mes y apenas he dicho ‘mu’.

Y la cosa tiene delito, pero mucho ¿sabéis por qué? Desde los once años hasta los veintimuchos llevé un diario. Tengo cajas enteras repletas de cuadernos escritos por mi. Ríos de hojas llenas de recuerdos y sentimientos. Es una pasada sentarme un rato y espiar a mi yo de trece, dieciséis, veinte años. Es apasionante. No porque yo lo sea, (de hecho en gran parte hablo de chicos, peleas de amigas y borracheras). Si no porque me puedo meter en las entrañas mismas de quien yo era en ese preciso momento y volver a sentir lo que sentía cuando escribía esas líneas, enfadarme de nuevo con Fanny por haberme birlado a ese chico tonto o volver a traer a Vera al mundo. Es como ver una película. Así es la escritura, una conexión íntima contigo misma. Es eso, pero es mil cosas más y todas buenas.

Es cierto que según la época, la frecuencia con la que escribía en mi diario subía o bajaba, pero siempre escribía. Hasta que dejé de hacerlo. Ya se sabe, el trabajo, las obligaciones, los niños… las excusas. Me volví perezosa y perdí un tesoro. El tesoro de la escritura. Pero ¿qué exactamente te aporta escribir? En mi humilde opinión, estos son los cinco beneficios fundamentales que aporta a escritura.

  1. Abre mi mente. La escritura desempolva viejos circuitos neuronales, me fuerza a debatir conmigo misma, es como gimnasia cerebral para que los sesos no se nos oxiden. Cuando tejes historias, estás creando universos enteros con palabras y conceptos ¡todo con tu cabecita!
  2. Me habla de quién soy. A través de las palabras modelo mi persona y cuando vuelva la vista atrás podré ver un mapa de quien era hace seis meses, tres años, diez. Y eso tiene un valor incalculable. No me refiero solo a llevar un diario, sino cualquier cosa que escribas. todo lo que sale de tu cabeza, sea ensayo, post, whatsapp, email o libro es un pequeño mapa de ti.
  3. Me hace salir de mi zona de comfort. Tengo que admitirlo, pocas veces me apetece escribir. Pero forzarme a ello me hace más fuerte y disciplinada.
  4. Hace crecer mi negocio. Si escribo mejor, vendo mejor. Es una fórmula bastante sencilla. Vosotros, mis queridos lectores, seguidores y clientes veis solo dos cosas de mi: mis imágenes y mis palabras. Solo si ambas son poderosas, bellas y motivadoras podré trasladaros lo increíblemente bonitos que son mis diseños y productos ;-)
  5. Pone en orden mis ideas. ¿No os sentís a veces como si vuestra mente fuera un torrente de agua que fluye y fluye sin control? A mi me pasa, los pensamientos caen en cascadas, se arremolinan y mezclan. Así es imposible ponerles nombre y mucho menos tomar decisiones. Al escribir, ordenas lo esencial, te quedas con lo bueno y haces limpieza de lo que sobra.

Y esto, amigos lectores, es la teoría. Lo teóricamente positiva que es la escritura. Ahora tengo que ponerlo en práctica volviendo al punto número uno (mover el culo y salir de mi zona de confort). ¿Me acompañáis?


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